Un trocito de Alemania en el Colegio Alemán SEVILLA

7 Octubre 2021

Un trocito de Alemania en el Colegio Alemán Sevilla

Un trocito de Alemania en el Colegio Alemán  SEVILLA
 Una columna de Litfaß es una construcción cilíndrica colocada sobre la acera destinada a lucir publicidad y anuncios. En su superficie se adhieren carteles, comunicaciones y todo tipo de anuncios públicos o privados. Forman parte de la imagen urbana de cualquier ciudad alemana.
 
La columna de Litfaß nace en Berlín en el año 1854, si bien hay unos antecedentes en Londres y Paris, fue el Impresor y editor Ernst Litfaß quien le dio su forma definitiva. Litfaß quería terminar el empapelamiento salvaje que sufría Berlin con propaganda, anuncios, bandos y demás material informativo. Tras largas negociaciones, recibe el permiso de la administración prusiana para instalar las primeras columnas. Las primeras reacciones de la población fueros de desconfianza, como demuestra una canción  satírica de la época:
 
La mirada se para con gran pasmo
En lo que Litfaß nos está montado.
El se construye un monumento, 
Venga, Litfaß ,ya puedes estar contento… (N.d.T. traducción adaptada)
 
Si aceptamos una definición de monumento con cierta elasticidad podemos afirmar que efectivamente no hay ser humano que tenga tantos monumentos en el mundo como este impresor alemán, puesto que a fecha de hoy existen mas de 70 000 columnas con su nombre.
 
Un año después de la colocación de las primeras, en 1855 ya habían en Berlín mas de un centenar, convirtiéndose poco a poco en un símbolo de la ciudad. Las columnas de Litfaß no solo fueron portadoras de noticias, en la República de Weimar, fueron testigo de anuncios de huelgas, carteles políticos, premieres cinematográficas e incluso de la primera “Señora Persil”. En los primeros años de la posguerra fueron mudos testigos de la miseria al llenarse de anuncios de búsqueda de desaparecidos. Pero pronto volvieron los anuncios de temas transcendente y mundanas.
 
En el verano del 2019, como consecuencia de una renovación general de Berlín debían desaparecer todas las columnas de la aceras de la capital alemana. Eso supuso una conmoción en la ciudad. Estos “chicos gordos” se habían convertido en auténticos símbolos de Berlín y forman parte del característico paisaje urbano de muchas ciudades alemanas.
 
Con motivo del centenario del colegio hemos querido que un trocito del perfil urbano alemán se integre también en el perfil de nuestro colegio
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